04/02/2020 3 min to read

Antonio Birabent: “Siempre siento que estoy medio empezando, no creo haber llegado a un lugar”

Category : arte, buenos aires, Entrevista, música, nacional

A pocas semanas del debut de “Las lenguas muertas”, Antonio Birabent y Ariel Minimal hablaron sobre qué significa hacer cosas nuevas allí donde muchos dicen que ya no hay nada más que hacer.

Por Romina Rocha.
PH Constanza Niscóvolos.

¿De dónde sale la idea de juntarse para hacer un nuevo proyecto musical? ¿Qué los reúne?

Birabent: En gran parte la casualidad: Ariel y yo mandamos a nuestros hijos al mismo colegio. Nos encontramos una vez en la puerta y nos pusimos a hablar. Ademas, nos conocemos hace muchísimos años y hemos compartido escenario, ruta y canción. Pero esta banda, este proyecto y el hecho de ponernos a componer tantas canciones juntos nació de ese encuentro de padres.

Minimal: Siempre me sentí cercano a Antonio. Ambos somos creadores infatigables. Compositores, escritores, intérpretes y productores. Ni él ni yo, creo, esperamos jamás la aprobación de alguien para emprender un proyecto. Somos hacedores lanzados. A ambos nos impulsa la pasión y nunca especulamos con lo que hacemos. Hacemos.

¿A qué se debe el nombre “Las lenguas muertas”?

B.: En parte justamente por el nombre del colegio, que es muy parecido. También tiene que ver con el rock, que es una lengua muerta para algunos, un estilo clásico y anacrónico. Nos gustó la idea de una lengua que supuestamente ya no se habla pero que sigue representando a tantos y tantos seres humanos.

Claro, porque son tiempos en los que el rock, dicen, “ha muerto”, ¿Cómo es hacer música nueva en este contexto?

B.: El rock es algo intangible, es tanto que ya casi no es definible. Pero cuando cuatro personas se juntan en una sala de ensayo y salen mas contentos después de tres horas de sudar y cantar y tocar…. significa que eso, como lo quieras llamar, aún está vivo.

Las letras, la composición, ¿cómo se dan?

B.: Durante tres meses nos juntamos todos los miércoles a componer. Y cada día teníamos un tema listo, con letra y música. Al principio lo tomamos con humor y después de varias semanas descubrimos que teníamos un proyecto de banda entre manos. Nos entusiasmaron esas canciones y decidimos que era tiempo de ensayar. Ahí aparecen Claudio Leiva y Marcos Rocca.

M.: A Leiva lo conozco desde 1986, creo, cuando él tocaba en la primer formación de Attaque 77 y yo en Descontrol y compartíamos conciertos. Siempre había querido tocar con él. Las cosas a veces llevan tiempo… (risas). Y Marcos fue una recomendación de Mauro Taranto, amigo, ingeniero y productor. Yo decía que necesitaba un bajista con peso, pero que a la vez su instrumento pudiera “cantar”. A lo Mac Cartney. Y Mauro no dudó: “Llamalo a Marcos”, dijo.

En lo personal, ¿en qué etapa te encuentra este nuevo comienzo?

B.: Me entusiasma. Me siento nuevo, adolescente. La música produce eso. Tengo euforia. Siempre siento que estoy medio empezando, no creo haber llegado a un lugar. Me sigo construyendo.

Con respecto a la otredad, a quien te mira cuando hacés lo que hacés, ¿cómo te ubicás? ¿Pensás en la recepción de tu laburo? ¿qué relación tenés con ese retorno?

B.: Otredad es una palabra que desconozco, y mirá que me gustan las palabras… no lo sé, hago las cosas, hago y he hecho un montón de cosas en mi vida. Las hago para mí y también para otros. Ese otro a veces es un misterio.

¿Estás con otras actividades actualmente?

B.: Un disco nuevo esta por salir. Lo grabé yo solo, íntegramente, en mi casa. Se llama El Interior del Volcán. Saldrá en marzo.

¿Qué expectativas tienen con el debut de “Las lenguas muertas”? ¿Cómo se preparan para eso?

B.: Todas las ganas de estar en ese escenario el 29 de febrero. Todas.

¿Qué significa la música en sus vidas?

M.: Oxígeno.
B.: Mi salvación.

“Las lenguas muertas” hará su debut el sábado 29 de febrero a las 21hs en Strummer Bar, Godoy Cruz 1631, CABA.