28/07/2020 7 min to read

“La violencia como concepto se usa de forma selectiva”

Category : Entrevista, nacional, opinión, pensamiento crítico, trabajo

Juan Arnone, conocido como Marito Baracus, es uno de los youtubers más populares del país. En los últimos días fue doblemente cancelado y sancionado por Youtube. Los detalles en esta entrevista en la que, además, repasa parte de su historia como humorista y deja ver una personalidad opuesta al divismo y al autobombo.  

Por Nancy Giampaolo.

Primero te cancelaron un video en el que parodiabas el posteo de Oriana Sabatini en el que se mostró al natural. Además, te insultaron un montón de usuarios ofendidos. ¿Qué pensás de todo esto?

Sí, me cancelaron. Yo creo que cada una de las redes tiene su lógica para operar y censurar. Se escudan en palabras o discursos que, a priori, parecen buenos o correctos, pero si te ponés a analizar un poquito, por ejemplo, la razón por la cual a mí me bajan este video, encontrás que se habla de “discurso de odio” o “violencia”. Pero si uno se pone a pensarlo mejor, sabe que la violencia puede aplicarse a muchas cosas que ni siquiera se blanquean como violentas. Atacar con insultos por un contenido que no te gusta es efectivamente violento, sin embargo, como se hace en nombre del bien o lo correcto, no se discute eso y se va sobre el contenido en sí. Podríamos decir que la violencia como concepto se usa de forma selectiva. Sobre las razones de fondo para que te bajen un contenido hay cierta incertidumbre que los que trabajamos en medios compartimos. Nunca terminás de saber cuáles son las razones políticas o comerciales o de otro orden por las que una plataforma determinada decide que no le conviene tener un contenido. 

Luego te bajaron el segundo video en el que contabas cómo te habían bajado el primero…

Sí, la plataforma me bajó el video alegando que había un desnudo cuando no es cierto, el video cumplía con todas las políticas de Youtube, pero esto tiene que ver con un “dedo loco” (por darle un nombre a algo que no se sabe ni entiende bien) que decide qué está bien y qué está mal. Me pusieron una penalización desde la plataforma que me impide subir videos por una semana. Hice una contra ratificación y ellos ratificaron dos veces que el video no cumplía las normas, pese a que es mentira. Hablé con altos cargos que se llevaron las manos, se pasaron la pelota entre ellos. Seguiré con llamados, pero sin gran esperanza. Aparecieron colegas que me contaron cosas que no sabía cómo la plataforma marca a los usuarios de acuerdo al contenido que hacen y ahí decide si los publicita o no, si los posiciona o no, si los monetiza o no. Básicamente todos los que trabajamos dentro de la plataforma confirmamos que estas cosas ocurren. Ahora se acercaron de un montón de plataformas distintas que dicen ser libres, yo no las conozco, así que estoy barajando opciones de dónde mudarme. Tengo que seguir con las plataformas que hay, pero al mismo tiempo hay que empezar a barajar alternativas ya sea ir a otra plataforma o crear una propia.

Tenés un público muy joven que nació con Internet, pero entiendo que te interesa mucho el contacto no virtual, por decirlo de alguna manera…

Sí. Soy un chabón muy charlatán y me gusta hablar mucho con gente que piensa diferente de mí. Y eso no lo puedo hacer a través de Internet. No guío mi visión de la realidad a través de la virtualidad. Los jóvenes en el fondo, creo, tienen los mismos problemas que tenemos los grandes: el mundo viene de miseria tras miseria en el último tiempo.

¿Sos pesimista en cuanto a tu presente y el del país?

En lo personal, no pierdo esa idea de pasarla bien pese a los que nos toque. Pero no desconozco que estas discusiones o charlas como la que estamos teniendo ahora a propósito del tema de Oriana Sabatini son intrascendentes respecto de grandes temas o urgencias de las que no se habla lo suficiente. Yo trato de que el hecho de trabajar en Internet no me condicione en el contacto con otras personas, no me haga dejar de hacer nuevas amistades. Sigo pensando que las divisiones sociales son negativas al momento de pensar en el presente y en el futuro y no las quiero formentar.

¿Qué pensás cuando te agreden como ocurrió a partir del video que te bajaron?

Me parece muy importante no absorber todo ese odio, no permitir que gane ese discurso divisorio que de alguna manera tiende cada vez más a que terminemos todos separados a través de grietas y sub grietas. 

¿Qué es el humor para vos?

Para mí es una mera expresión todo lo que sucede a través del humor u otras formas de arte. Ni más ni menos que expresión. Creo que mientras pueda voy a seguir diciendo frente a la cámara lo que quiero y de la forma que quiero y al que le gusta bien y al que no, que no lo mire. Es bastante sencillo en realidad, ¿no? Me parece que la creencia de que el otro debe construirnos a nosotros es un error. No creo que seamos lo que somos por acción del afuera si no por la propia experiencia de vida. No adhiero mucho a eso de las buenas o malas influencias tampoco. Menos aún si esas influencias vienen de un video de Internet.

¿Qué pensás de la idea de deconstrucción aplicada a gente muy joven?

Creo que está bueno generar un cambio, pero tiene que venir desde uno, no impuesto desde afuera. Mirar hacia adentro, entender las miserias que venimos arrastrando como sociedad, muy vinculadas por otra parte a la última dictadura que no fue hace tanto… Es decir que creo que hay revisar y mejorar cosas vinculadas, por ejemplo, al machismo, pero tiene que ser a partir de uno. No creo que un cambio impuesto por un movimiento o lo que sea funcione bien porque, al venir desde afuera, acarrea una represión y no una toma de conciencia. Si se impone desde afuera que hacer algo que hasta hace poco era común pasa a ser malo, la persona terminará por no hacerlo, pero reprimiéndose y cayendo en la hipocresía, o cosas peores.

Tu personaje Aliadín va por ahí…

Sí. Hay muchos dejos de una sociedad machista, no sé si patriarcal, eso hay que discutirlo mejor, pero sí machista en muchos casos. Creo que la nueva presión social sobre el hombre para dejar de ser patriarcal genera estos “aliadines” que no terminan de entender ni creer en el feminismo, pero te hacen creer sí. 

¿Alguna vez tuviste problemas con algún feminismo?

No. Si bien yo tengo discrepancias con ese movimiento y con casi cualquier tipo de movimiento de los actuales, no tuve problemas. Tanto en esta cancelada como en una anterior que fue con una chica que tocaba el ukelele, no sentí que las agresiones vinieran del lado del feminismo. Realmente no creo por ejemplo que el feminismo bien entendido valide que alguien tenga que fotoshopear su cuerpo para que sea aceptado. Igual creo que es un término que está actualmente súper tergiversado porque cualquiera se sube a ese colectivo sin entenderlo y después tiene actitudes súper machistas. 

¿Cómo y cuándo te diste cuenta de que lo tuyo iba por el lado del humor? ¿Era para imitar a alguien o te diste cuenta que eras naturalmente gracioso o ambas? 

De chico. No necesariamente imitaba a alguien, me atraía todo el humor. En una época había una grieta entre Les Luthiers y Midachi: a mí me gustaban cosas de los dos. Por otra parte, dentro de mi familia siempre circularon la ironía y el humor negro. Mi abuela llegó a decirle a mi vieja que se iba a morir y no era cierto, sólo para hacer un chiste. ¡Imagínate!

¿Y en la escuela?

Ahí hacía cosas graciosas que resultaban bien para mis compañeros, me sirvió para constatar que podía hacer reír a los demás.

¿Nunca caíste en la autocensura?

Creo que el miedo es esa vocecita que viene a veces a decirte cosas que te paralizan. Nos pasa a todos. Es una vocecita que puede decirte desde “te van a cancelar” hasta “tu cuerpo está mal”. Es un motor que te lleva hacia un camino oscuro. En cambio, entiendo la felicidad como un estado de no contradicción. Entonces eludo la contradicción. Lo que hago cuando la vocecita esa aparece es tratar de no escucharla y seguir adelante. Cuando estaba por subir el video que fue cancelado, me vino un vértigo, claro, pero seguí adelante y pensé “afrontaré las consecuencias”. También hay que decir que es muy fácil ser disruptivo cuando todo es tan estático.