La youtuber feminista que incomoda a las feministas

Con 22 años, Valentina Ortiz se anima a discutir muchos de los postulados que el movimiento de género viene imponiendo desde los medios y las redes: dice que el patriarcado no corre más y que con el fomento del victimismo se corre el riesgo de caer en una “infantilización crónica de la mujer”. Casi 80mil seguidores de su canal de Youtube, coinciden.

*Por Azul Giménez

Decís que el patriarcado no corre más ¿por qué?

No, no corre más. Y el mayor problema que identifico, es que se asume que el reconocer que el patriarcado prescribió hace mucho, invalida la lucha feminista. El “patriarcado”, como tal, era una organización social primitiva (aún vigente en algunas regiones del mundo, pero no en Occidente) donde el poder era ejercido por el patriarca, el jefe de familia. La diferencia fundamental entre un patriarcado y una sociedad con conductas machistas es que en un patriarcado las mujeres no eran consideradas ciudadanas de pleno derecho. En el momento en el que a la mujer se le fue reconocido el derecho al voto, a la compra y venta de posesiones, a ocupar cargos públicos y a viajar sin permiso de su padre o marido, ese, fue el momento exacto donde el patriarcado se convirtió en cosa del pasado. Es una pelea que nuestras predecesoras sufragistas ya pelearon y ya ganaron, y seguir hablando del eterno fantasma del patriarcado dice cosas muy feas del feminismo y de cómo lo estamos llevando a cabo. Seguir defendiendo al fantasma del patriarcado sólo quiere decir dos cosas: O que no hemos avanzado nada y que por lo tanto el feminismo como movimiento social y político, es inútil; o que necesitamos tirar de antiguos lastres para defender algo que ya no tiene lugar. El hecho de que ya no vivamos en una sociedad patriarcal, no invalida reclamos legítimos del feminismo como la lucha por el aborto legal, o desde mi perspectiva, la regulación del trabajo sexual. 

¿Cuáles son tus feministas favoritas y por qué?

Curiosamente, las más admirables feministas para mí, son mujeres que nunca se llamaron ni necesitaron llamarse feministas. Son mujeres que llevaron el feminismo en el ejemplo, en sus elecciones, en su modo de percibir el mundo y de afrontarlo. Te voy a nombrar mujeres de tres ámbitos: en primer lugar, mi mamá. Sin lugar a dudas. Y quizás pueda sonar a super cliché el mostrar a tu mamá como ejemplo, pero mi mamá es una mujer sumamente excéntrica y que siempre escapó a la normalidad. A parte de ser mi madre, es una mujer exitosa en su carrera y eso es algo que a mí me despierta mucha admiración. Una de las grandes quejas en la segunda ola del feminismo, era el rol tradicional de género que obligaba a la mujer a suspender su vida con la llegada de un hijo (ese es el famoso “disparador” de la “brecha salarial”) y mi mamá mostró eso en sus acciones, no en un discurso pintoresco. Te pongo otro ejemplo: Marie Curie. Cuando tu vida como mujer transcurre entre los tardíos 1800 y los tempranos 1900, tenés todas las excusas del mundo para regocijarte en el victimismo y atribuir todos tus fracasos a lo externo (ojo, esta era una época sin duda muchísimo más complicada para las mujeres), pero Marie Curie desde la conciencia sobre su propio individuo, no permitió que esto le fuera un impedimento. No sólo se le atribuyen uno de nuestros grandes descubrimientos, sino que fue la primera persona (persona, no mujer) en ganar dos premios Nóbel en dos especialidades diferentes. Y para acabar con alguna feminista que sí es una feminista, sin duda, Camille Paglia. A Camille Paglia le admiro sobre todo su trabajo contra el feminismo infantilizador. Ella tiene una postura muy similar a la mía. Considera que este feminismo de cuarta generación aboga por una infantilización crónica de la mujer, donde no somos consideradas adultas capaces de asumir los riesgos que la vida adulta conlleva. Ella habla de cómo en su época, los directivos de los campus universitarios cumplían el rol de padres para con las mujeres, y ellas reclamaban su derecho a vivir, a ser reconocidas como válidas y adultas y a que les permitan el goce de sus libertades, incluso cuando estas conllevan un riesgo. Hoy en día estamos arrasando con la lucha de todas esas mujeres por la independencia, mientras pedimos por favor que nos cuiden. 

¿Cómo te relacionás con tus seguidores y fans?

Por las redes sociales. Sobre todo Twitter, donde soy @Hiiiipstah. Más allá de lo que transcurre en los vídeos, en redes sociales como Twitter se genera un intercambio paralelo. Yo comparto o retwitteo una noticia y de una forma súper orgánica, se gesta un debate a diez voces, quizás. Algunos son más productivos, otros no lo son tanto. Pero sin duda, si hay algo que me alegra, es que gente que se sentía sola en su modo de ver las cosas, por medio de cuentas como la mía, encuentra tanto un círculo afín a sus ideas como un círculo que las pone a debate, y esto es sumamente enriquecedor. A parte, hay seguidores con los que interactúo hace años. Si bien es imposible tener contacto con todos y recordarlos a todos, sí es verdad que hay algunos que de alguna manera llegás a “conocer” un poco más. Gente que interactúa con el contenido que comparto y me da sus opiniones y puntos de vista hace dos o tres años, llega un punto donde reconocés sus nombres, sus fotos de perfil e incluso en algún caso hasta tenés una ligera idea de cómo piensa esa persona que está al otro lado de la computadora y que jamás conociste. La relación con la audiencia es de las cosas que más disfruto de este trabajo.