17/06/2020 4 min to read

Luis Martín Leguizamón: sobre enseñar, es “Como buscar curvas de tiempo donde Hobbes se convierta en Mad Max y Rousseau dialogue con Jim Morrison”

Category : Entrevista, nacional, opinión, pensamiento crítico

El bautizado Merlí de Buenos Aires estuvo conversando con Mogambo sobre la importancia de ser creativos a la hora de enseñar y de cómo las distintas experiencias fomentan intercambios más que interesantes con aquellos a los que se pretende educar.

Por Romina Rocha.

Sos Lic. en Ciencia Política y Profesor en Ciencias Sociales, y de un tiempo a esta parte, decidiste tomar un rumbo distinto respecto de tu rol frente a quienes enseñás. ¿A qué se debió esta decisión, que te hizo ser conocido como el Merlí de Buenos Aires?

Me causa gracia el mote (risas)… me lo adjudicaron Valeria Weisse y Santiago Do Rego, del programa Tiempos Líquidos. Desde chico siempre quise enseñar, en la pared de mi habitación había tres posters: Batman, Fillol y San Martín, y creo que de esa articulación de nodos comenzaba a tatuarse mi vocación. Tuve muchos maestros de quienes aprender; cantaba Charly García y, entre todo, fui buscando bajar a tierra contenidos para reimaginar la forma de enseñar. Como buscar curvas de tiempo donde Hobbes se convierta en Mad Max y Rousseau dialogue con Jim Morrison. Creo que es importante ser disruptivo en la educación, poder trabajar una idea y articular con contenidos nodales. El estudiante debe ser protagonista de su propio aprendizaje y compartir en el aula esas experiencias individuales construyendo una comunidad de aprendizaje donde la empatía es clave.

¿Qué experiencias rescatás de ese cambio en la comunicación con los otros? ¿Qué te devuelven cuando les das acceso a otras formas de pensar?

Los resultados son maravillosos y el poder compartirlos e intercambiar sus producciones en un escenario de empatía y pensamiento crítico permite crecer. Lamentablemente, el sistema educativo del siglo XXI camina por el siglo XII, por eso pienso que es tiempo de reinventar las formas tradicionales y dejar atrás los viejos y rancios manuales, para caminar por experiencias que permitan crear, soñar y producir. Es tiempo de trabajar con proyectos que atraviesen portales de conocimiento y puedan relacionar la física con la Historia y el cómic. En mi proyecto educativo, que llamo #Aula328, buscamos abrir ideas con tres vinilos importantes: Pasión +Inspiración + Innovación; no concibo la educación sin este arco. Y los resultados y las devoluciones de los estudiantes son gratificantes, lo que da más ganas de seguir por este camino.

Llevás a cabo un ejercicio múltiple respecto del decir, como el aire de la radio, que se suma a la dinámica de los podcast en los que se te puede escuchar. ¿Qué podrías decirnos acerca de la palabra hablada y su importancia?

La palabra es clave y la voz, al ser escuchada, cruza cielos y mares. Mariano Moreno, en su Diario La Gazeta 1810, tenía como lema una frase de Tácito: “Rara felicidad de los tiempos en que es lícito sentir lo que se quiere y decir lo que se siente”. En mis Podcast apunto a surfear esa ola, a crear posibilidades y situaciones donde las voces de distintos personajes de la historia se crucen con roqueros y puedan pensar juntos sobre dónde se encuentra la libertad.

Entre los más jóvenes se te da muy bien la educación, se nota que hay un disfrute ahí, prevalece una naturalidad difícil de construir en general. ¿Cómo te estás organizando en el contexto de la cuarentena? ¿Qué diferencias notas que son importantes a la hora de avanzar con un proceso de aprendizaje?

En tiempos de pandemia todas las obras literarias y películas se hicieron presentes, a mi entender. Podríamos citar muchísimas; desde Brazil de Terry Gilliam a 1984 de G. Orwell o Los Súper Sónicos, y en todas siempre
hubo un Aula y la forma de aprendizaje. En estos tiempos distópicos, es necesario que afrontemos las circunstancias con la lógica propia de una emergencia, además de aprovechar todas las experiencias que estamos viviendo como una oportunidad de aprendizaje que nos ayuden a reinventar los espacios tradicionales. Creo que es prioridad que tomemos conciencia de la necesidad de darnos espacio de meta-aprendizaje y tener coherencia, apuntando a mejorar las experiencias que deseamos que vivan los estudiantes. Y más que nunca, no desatender el contexto y luchar contra la desigualdad de la conectividad pienso que es elemental para que todo esto se dé y funcione.

¿Qué pensás de la comunicación y el acceso a la información en la Argentina? ¿Cómo ves el comportamiento de los medios en torno a la promoción del bienestar general?

Estamos lejos de Mariano Moreno y Guadalupe Cuenca, que preferían una “libertad peligrosa que una servidumbre tranquila”. Con respecto a los medios, creo que asoma lo peor de lo mejor. Picos de brillo y de indignidad, Noticias de ayer, extra, extra…

Y ahora, ¿qué andás haciendo y qué proyectás?

Actualmente grabo mi podcast Historia Rockstar en Wetoker, con Pato Méndez. Se encuentra en Spotify también. Estoy con Gustavo Olmedo y Astilla Domínguez en Quemar un Patrullero, en Radio en casa y en Spotify, donde se va nutriendo cada vez más de distintos contenidos de este tipo. Con Astilla tenemos en Radio UBA No Bombardeen Bs. As., lo estamos haciendo en Live por Instagram, y en mi perfil personal recorro la historia resignificando efemérides a mi manera. Semana de Mayo, Güemes y Conociendo a Belgrano son algunos de los contenidos que estuve armando en este tiempo. Pero ahora estoy con muchas ganas de salir de gira con Historia Rockstar, que es un trabajo conjunto que preparamos con un gran músico y excelente persona como lo es Ramiro Abrevaya.