18/09/2019 4 min to read

Luminosidad

Category : Entrevista, música, nacional, reseña

“Saltar de un palo autogestionado a una plataforma tan masiva como la televisión fue un enorme aprendizaje”

Su voz llegó a incontables oyentes gracias a la canción de la tira “100 días para enamorarse” de Telefé, pero Delfina Campos se inició como cantautora los 12 años, y más tarde hizo un exitoso recorrido en el indie local. Con “Luminosidad”, su nuevo tema, se atreve a un pop con sonidos “inesperados” y “apoteósicos”. 

Por Azul Giménez.

Si fueras una oyente ¿Cómo definirías la propuesta de “¿Luminosidad”, tu última canción?

‘’Luminosidad’’ es una canción pop desde la composición con sonidos inesperados. Tiene partes bien diferenciadas: las estrofas tienen reminiscencias del funk, con algún arreglo medio Nile Rodgers y teclas que me hacen acordar a Jungle. Después, el pre estribillo se despoja y va a una intención más sensual, con la voz siguiendo una línea de bajo. Y el estribillo es básicamente un pop ‘’apoteósico’’ al que se suman guitarras acústicas. Hay algo novedoso que es que Federico Blotta, co-productor y tecladista del proyecto, canta casi toda la canción conmigo una octava más abajo.

¿Y los EP “Los Valientes” y el flamante “Aurora”?

Hay una esencia melancólica y nostálgica que está presenta en ambos EP. Los Valientes es fresco, desprolijo, minimalista, con una inclinación al folk y al soul. Se grabó en un estudio de Nueva York bastante mítico, adonde laburaron Amy Winehouse, Adele, Mark Ronson. El productor fue un amigo, Joe Harrison, que era ingeniero de sonido ahí. Clandestinamente grabamos, con una intención de juego, a altas horas de la noche. (Risas) Para Aurora, en cambio, ya había formado mi banda acá en Buenos Aires y todos fuimos co-productores. Tiene un sonido más inspirado en el krautrock, en la época de Bowie de Let’s Dance y bandas como Portishead o Pixies. Ponés uno al lado del otro y son diametralmente diferentes en su sonido, aunque las temáticas sean similares. Ambos EP tienen mucho de exploratorio.

¿En qué momento empezaste a componer? ¿Cómo es tu dinámica de laburo con la composición, qué te inspira?

Escribí mi primera canción a los 12 años. Mi dinámica creativa casi siempre partió de hacer una progresión de acordes y sobre eso probar cosas vocales casi de manera inconsciente. A lo que sale después lo ordeno, le construyo un sentido. Me inspira la poesía, el desafío de describir un universo emotivo. Me inspiran los artistas que trascienden la música y logran crear un concepto, un mundo de 360 grados.

Te presentaste muchos escenarios de Argentina, pero también pasaste por la experiencia de tocar en México y Estados Unidos ¿Qué diferencias y similitudes ves entre ambos públicos?

Siento que los públicos estadounidense y mexicano son más abiertos y desprejuiciados, quizás porque tienen mercados más grandes. En ambos lugares sentí una cultura de mucho respeto por el artista. Creo que acá hubo en los últimos años una escena musical bastante endogámica, tomada por el ‘’rock chabón’’, la cultura ‘’ricotera’’, por así decirlo. La mayoría de los proyectos que llegaron a grandes niveles de popularidad fueron inherentemente masculinos, con poco espacio para otros tipos de sensibilidad. Eso está cambiando.

¿Creés que el cupo femenino promocionado por muchas artistas mujeres debería ser algo definitivo?

El objetivo final debería ser la meritocracia pura y dura, sin prejuicios ni privilegios según género. Hay bastante condescendencia dando vueltas. Así como no quisiera ser subestimada, no quisiera tener una corona por mi condición de mujer. Pero hasta que se logre esa igualdad natural, medidas como el cupo son por ahora necesarias.

¿Sueños a concretar en el futuro?

Evolucionar. Que la música me siga sorprendiendo.

¿Tus referentes principales dentro y fuera del mundo de la música?

Los primeros que me vienen a la cabeza: David Bowie, Kate Bush, Khruangbin, Thom Yorke, Rosalía, Angel Olsen, Karen O, Caetano Veloso. Fuera del mundo de la música: Francis Bacon, Sylvia Plath, Almodóvar, Roberto Bolaño.

¿Cómo fue trabajar con Emanuel Ortega para “A punto”, banda sonora de “100 Días para enamorarse”, la tira de Telefé?

Cantar ‘’A punto’’ fue algo increíble que me cayó del cielo. No era consciente del poder que puede tener una canción en el contexto de una tira diaria. Emanuel siempre fue muy generoso y paciente conmigo, considerando que mi experiencia con algunas cosas era prácticamente nula. Para mí, saltar de un palo indie y autogestionado, con esos códigos, a una plataforma tan masiva como la televisión fue un enorme aprendizaje.

Escuchá el nuevo single de Delfina, Luminosidad.

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