Mimi Maura: “Nunca sentí que el hecho de ser mujer fuera un límite”

En el marco de sus 20 años con la música, Midnerely Acevedo, por todos conocida como Mimi Maura, asegura que es posible ganarse un espacio gracias al esfuerzo y la confianza en el propio talento. Pasado y presente de una de las voces más dotadas y carismáticas del rock en castellano.

Por Romina Rocha.

En estos tiempos en que se discute el rol de las familias, vos y Sergio Rotman llevan más de 20 años juntos, ¿cuál es la fórmula?

Tenemos un ritmo de todo el tiempo estar haciendo cosas y no paramos y no nos da tiempo de aburrirnos. Y esos pequeños momentos de tranquilidad donde podés respirar no son algo a lo que estemos acostumbrados, todo lo contrario, estamos todo el tiempo al palo. Y somos amigos, nos divertimos. Yo creo que el problema con las parejas es cuando ya en verdad no te llevas bien, no te soportas. Tenemos juntos una vida, o sea, yo para él y él para mí, los dos nos complementamos tanto como padres, porque Sergio fue un papá presente y nos turnábamos para cuidar al niño, como para el resto de las cosas. Entonces funcionábamos muy bien, cuando uno estaba cansado el otro lo ayudaba y así. Lo único difícil fue que no podíamos salir salvo los días de show. Y el problema no era que éramos los dos músicos, ¡sino que tocábamos en la misma banda juntos! (risas) Ese era el problema. Pero nunca dejamos que eso fuera una razón para separarnos o no tocar juntos, porque en realidad eso estaba bien. El nene se tuvo que adaptar de chiquito, bendito, pero al final se convirtió en uno de nosotros. También hace unos años tocamos todos juntos en Japón.

Mucho antes de Japón tocaron juntos estando él en tu panza… ¿Cómo fue eso de cantar embarazada?

Para mí no fue nunca una molestia, lo que sí estuvo bueno es que yo hice un yoga especial. Tenía una amiga que se ofreció a darme unas clases y entonces yo compré un libro de yoga para embarazadas (risas) y se lo regalé. Una de las primeras cosas que aprendí fue a caminar, a poner bien la espalda y a atender mi posición, entonces uno está como más consciente. Así que tuve un embarazo muy natural, al igual que el parto.

Cambiando de tema, ¿Qué pensás de la nueva Ley de Cupo femenino? ¿Creés que efectivamente va a democratizar los espacios para las mujeres?

Yo no tengo idea bien de cómo funciona eso y me parece bastante raro, no sé a qué mujeres esto les puede beneficiar. Porque yo, como artista, siempre creo que en los festivales tienen que estar los mejores artistas que se puedan convocar y no me molestaría que fueran todas mujeres tampoco, pero dividir la música por un género me es bastante extraño. No sé si hay otras cosas involucradas aparte de la música…

Lo están aplicando a todos los ámbitos…

O sea, nos dividen como quieren, ¿seguir dividiéndonos? A mí me parece muy raro. También me parece raro que, en realidad, las luchas importantes como es el aborto legal hayan quedado ahí un poco abandonadas, como que es importante, pero, de golpe, no tanto como la ley de cupo… Entonces me pregunto, ¿cuáles son las prioridades? Es todo muy confuso.

Y vos, que hace 20 años estás en el mundo de la música, ¿alguna vez fuiste restringida o limitada de alguna manera por ser mujer?

No, para nada, yo nunca sentí que el hecho de ser mujer fuera un límite. Yo entiendo, estamos haciendo música desde hace mucho tiempo y seguro toqué en lugares donde me gritaron “puta”; o sea, me pasó de todo. También me invitaron y me querían poner de corista, pero es algo de otra época, de los ’80 y de los ’90, pero yo no me quedo con eso. Yo me quedo con que me gané mi lugar porque hago bien lo que hago, porque confío y creo en lo que yo hago, entonces me parece ridículo querer ganarse un lugar no por talento sino por “ser mujer” porque eso sí te limita, porque si por ser mujer necesitas que alguien te dé un lugar que no tienes, entonces no importa lo que hagas.

Claro, porque es exigir una suerte de “paternalismo” mientras se reniega de eso mismo…

Seguro, pero además creo que debe traer muchos otros problemas, porque pienso que en algunos ámbitos no deben querer contratar mujeres porque tienen miedo a que exista una suerte de “venganza” con los hombres… Y de verdad que es bien loco porque ahora no se sabe quién es malo… (risas) Y entre tantos “malos” que hay, terminan siendo todos iguales. Y todos hombres, claro, que son todos iguales… Pero a los que hay que buscar es a los que son realmente malos; a los abusadores, que abusan de niños también y no sólo de mujeres, porque de tanto hablar sólo de una cosa se invisibiliza lo demás, como la familia que esas mujeres tienen y que son ellas las que justamente cuidan de esos vínculos porque es la mujer la que se tiene que hacer cargo, generalmente, de todo lo que pasa puertas adentro. Entonces es bien raro eso de dividir, pero bueno, yo creo que todo movimiento que se hace tan grande también es natural que se divida y que entonces no se sepa quién es quién ni qué es lo correcto ni nada.

Y esos mismos movimientos, al ser masivos y estar en boca de todos, terminan zanjando posiciones enfrentadas como pasó con el aborto, donde se estaba a favor o en contra, se era aliado o enemigo.  ¿A vos te exigieron en algún momento que tomes posición al respecto?

Participé de algunos shows por la ley del aborto invitada por Miss Bolivia, con quien habíamos tocado juntas porque yo la había convocado hace 10 años y mira hasta dónde llegó, ¿no? Pero la verdad es que no sé, está todo tan raro… a mí me dolió mucho lo que le pasó a Pez y a Ariel (Minimal) porque lo conozco, es compañero mío de música hace 20 años, es amigo de la familia y fue bien loco cuando gente que no sabe nada nos vino a decir a Sergio y a mí que nosotros éramos encubridores porque fuimos a tocar con Pez. Sólo eran 4 o 5 mujeres en la puerta del lugar donde fue el show, pero igual fue una locura… Porque además en el mundo del reggaetón tú te pones a leer o a escuchar las letras y está lleno de cosas agresivas hacia la mujer. No digo todo, claro, pero en su mayoría son canciones abusivas y entonces es re loco que ahí nadie se meta a decir “mira quiénes son estos machirulos”, ¿no? (risas) A ellos no les dicen nada. Es todo muy extraño, yo creo que los Pez tuvieron la mala suerte de ser personas sensibles y de hablar e intentar comunicarse. Porque cuando vienen otros y dicen “¿Eh? Yo no sé quién es” y no se hacen cargo, siguen tocando como si nada. Parece que la gente prefiere la hipocresía.

¿Creés que el factor “discográfica” tiene algo que ver en esto? Porque los que la tienen y generan volúmenes de guita mayores también tienen denuncias pero no virtuales sino penales por temas de violencia, que están en la justicia y no en las redes sociales, y sin embargo siguen tocando y nadie los escracha…

Es que esa es la cosa: eligen a uno y a ese lo hacen mierda porque les da la gana, pero esto a alguien le debe estar sirviendo. Porque yo he visto muchas bandas de mujeres talentosas este tiempo, me gusta ir a festivales y ver cosas nuevas, y hace poco vi a una chica que cantaba como Janis Joplin… una genia, tocaba el bajo y cantaba, lo tenía todo… pero escuchabas las letras y eran súper feministas (risas) pero ya demasiado, o sea, esa muchacha no necesitaba estar todo el tiempo hablando de lo mismo, tiene mucho talento pero parecía que el eje de lo que hacía era el discurso feminista y no la música que estaba tocando… Yo no creo que esté bueno que esto se convierta en una moda, porque así es como se le quita valor a las luchas que se encarnaron después de tantos años de pasarla mal. Porque claro que las mujeres la hemos pasado mal, pero que hoy la forma de “cambiarlo” sea borrando talentos y pidiendo espacios sólo por ser mujeres me parece que anula años de pelear por justicia. Si eres talentoso todo el mundo va a querer tenerte y tocar contigo.

¿Hacia dónde creés que vamos como sociedad después de todo esto?

Mira, yo creo que la Argentina tiene todo para crecer, el tema es quiénes se están reproduciendo mientras nosotros discutimos todo esto… porque los malos se siguen multiplicando, mientras que los que creemos en el bien nos vemos cada vez más limitados y ahí sí que estamos ante un problema, porque ellos pasarán a ser mayoría si seguimos así y con ello ganaría la ignorancia, la gente que no sabe. Por eso creo que nos falta crecer, creo que nos falta un héroe. Porque ya que estamos todos conectados y con la posibilidad de saber y entender todo esto, alguien tiene que aparecer que nos ayude a salir de una vez.

Volviendo a los 20 años de Mimi Maura en Niceto cada show tiene una propuesta distinta, vas incorporando invitados, novedades, sorpresas…

Bueno, Niceto es nuestra casa…

Sí, tanto que le pintaron toda la fachada en tu honor…

Sí, esa es la muestra de cariño que nos han hecho ellos y está buenísimo. Y elegimos hacerlo de esta manera por varias razones. Somos artistas independientes, entonces tampoco es que pudimos planificar una gira mundial ni nada de eso. Somos un artista exclusivo de Buenos Aires también, somos muy queridos acá y estaría bueno que la gente se entere un poco más, pero de momento es difícil porque nosotros no entramos en la locura de las discográficas y demás. Pero también porque en Niceto ya tenemos bien incorporado el sonido, el lugar, nos queda cómodo y lo llenamos, entonces está bueno y es un buen espacio para nosotros. Ya veníamos tocando el año pasado, hicimos unas cuantas fechas y estábamos buscando qué hacer por los 20 años. En un momento pensamos en hacer un teatro, pero qué sé yo, a mí me cerró mucho más la idea de que ya que estamos acá todo el año, vamos a tocar en Niceto todos los meses y que se corra la bola de boca en boca, que creo que es la mejor manera de que la gente se entere. Estamos haciendo un buen repaso de todos estos años e incluso incorporamos canciones que no tocábamos desde hace muchísimo y estamos muy contentos con eso. Para el show del 13 de julio la invité a Femigangsta, a quien conocí el año pasado en un festival en Córdoba y me pareció muy bueno lo que hace. También quiero invitar a La Bomba de Tiempo a que vuelvan para hacer unas canciones con mucha percusión. Hace poco hicimos una con 4 percusionistas y levantó muchísimo, a la gente le gusta y además es un clásico nuestro esto de meter un sonido más caribeño. Y como los chicos están conmigo desde el principio podemos explorar todas nuestras opciones y variaciones, ya somos como una familia. Hasta diciembre vamos a estar dos fines de semana de cada mes allí.

Claro, porque además el que ya los vio puede repetir para ver qué hay de nuevo…

Sí, seguro, pero también en este momento que sabemos que la gente la está pasando mal y que económicamente está más apretada…

¿Y eso ustedes cómo lo manejan?

Y, está bien difícil para todo el mundo, y cuando está todo el mundo mal alrededor de uno, uno no puede estar bien. Son tiempos difíciles, pero bueno, acá estamos igual siguiendo adelante y haciendo lo que sabemos hacer.

¿Les afecta tener que plantear el precio de la entrada a un recital?

Sí, es muy difícil, los precios no se pueden subir más porque la gente sino no puede venir, por lo tanto todos los artistas están perjudicados, ya me he enterado por ahí que en el mundo del teatro el 90% de los actores está sin trabajo o sea que no somos nosotros nada más, está todo el mundo viéndosela bastante difícil. Pero bueno, hay que aguantar y por suerte esto que tenemos no es lo único. Sergio está haciendo muchas cosas como siempre, aunque me da pena que las cosas estén tan mal y que no podamos tocar más de lo que estamos tocando. Me gustaría poder ir a Córdoba, por ejemplo, pero lo más difícil es salir, viajar, porque no podemos hacerlo con toda la banda porque nadie puede pagarlo. Y eso es lo más jodido, porque a lo mejor la gente dice “¿por qué no vienen hasta Córdoba?”, “¿Por qué no vienen a Mendoza?”, pero la realidad no es que no querramos, es que no es posible cubrir los costos hoy.

Y esto tiene que ver con el impedimento de la cultura del goce, que la gente no pueda salir a disfrutar de lo que quiere y entonces estamos todos limitados, cada vez pensando más en lo que necesitamos y menos en lo que queremos…

Sí y de a poquito pareciera también que estamos todos vencidos, como si todo el mundo estuviera aceptando las cosas como son y es muy fuerte… Y para colmo llega el invierno que te congela y todo junto es un poquito deprimente… Pero bueno, yo siempre espero que las cosas mejoren y uno tiene que estar bien con uno mismo para que eso pase, porque si uno está mal siente que todo se te cae encima…

A esto se suma que hay más requisitos para habilitar espacios donde las bandas puedan tocar ¿Ustedes ven esto así o es sólo una sensación de los que vamos a ver bandas?

Bueno, mira, todo eso pasa pero lo peor que he visto fue yendo a escuchar a bandas no conocidas pero de gran calidad, tocando en lugares muy pequeños y que les corten el sonido 15min antes de las 00hs porque a esa hora tienen que cerrar… Y es muy fuerte ver que te hagan eso. Ellos siguieron tocando con el sonido de adentro, y les cortaron las luces y el sonido general… Y yo iba a cantar de invitada, no llegué a hacerlo pero quedé con una sensación horrible por los músicos… A la gente no le importó nada porque les cerraron el telón y lo agarraban para correrlo y poder ver a la banda para que terminaran la canción antes de irse, ¡por favor! Y no es la primera vez que he visto que hacen eso, y sucede con los artistas nuevos, para los que está muy difícil este momento.

Sí, también con algunas bandas conocidas, porque me pasó de ir a un recital y que terminen de tocar, prendan las luces y nos saquen cagando del lugar… Eso no pasaba antes, cortaron una parte del folclore entre el público y la banda…

Y además que te quedás sin lugar a dónde ir… Supongo que también como ha pasado de a poquito uno se va acostumbrando… Y entonces viene un gobierno peor que pone las cosas más al límite y todo peor, y ya el límite quedó en un punto peor y así las cosas no van a mejorar. Eso es lo que uno teme y dice ¡coño! Y ahí se pone un poco pesimista de nuevo… (risas…)

Y vos que vivís hace más de 20 años acá, pero venís de una cultura distinta a la nuestra, ¿cómo nos ves ante todo esto que nos pasa?

La mujer argentina, desde Evita, siempre ha sido una inspiración para el resto de las mujeres de Latinoamérica. En Puerto Rico y en casi todo el continente los movimientos feministas a favor del aborto y antipatriarcales se han copiado de acá, se inspiran en lo que pasa en Argentina. Yo estuve en movimientos a favor del aborto en los ’90 acá y éramos 30 personas… Es decir, todo esto ya existía, sólo que ahora se potencia y siempre se busca de referencia a la mujer argentina porque se la considera de carácter fuerte, va para adelante, es inteligente… Pero de todo esto creo que el mayor peligro son los medios, que utilizan esta información y nunca se sabe cuál es la verdad… ¿es lo que publican, lo que dicen? No se sabe ya cuál es la realidad de nada.

*Hasta diciembre la veremos haciendo música en Niceto Club. Más info ACÁ.