10/06/2020 14 min to read

Nacho Joshas: “Tenemos formas de arcoiris con brillantina, pero de moral capitalista heterosexual”

Category : arte, Entrevista, nacional, opinión, pensamiento crítico

Creador de Puto Inadaptado, que en formato audiovisual habla sobre las distintas maneras de concebir al género más allá de lo mainstream, Nacho habló con Mogambo sobre el movimiento de género, las contradicciones en los conceptos de la comunidad LGBT, la discriminación y cómo el capitalismo ha absorbido las distintas luchas para potenciar las diferencias sociales, en lugar de saldarlas.

Por Nancy Giampaolo y Romina Rocha.

¿Qué opinás del movimiento de género que se consolidó en los últimos años?

Pienso que es notable que se hayan puesto todos de acuerdo en occidente para luchar por el género al mismo tiempo, con tantos recursos económicos, políticos y mediáticos. Para empezar, me genera sospechas. ¿Por qué organizaciones gigantes pondrían tanto dinero, quiénes se beneficiarían? Si jamás les importó la vida de la gente. Si fuese para quedar bien podrían hacerlo con mucha menos plata. ¿Filantropía? Contate otro… No voy a armar una trama con esos cabos sueltos, pero me da sospechas, son preguntas que hago, no tengo la posta ni soy politólogo o periodista.

Pero de golpe todo pasa por el género; hay ministerios, estudios, artistas rasgándose las vestiduras en perfos, canciones, medios de comunicación, series, publicidades, clásicos de Hollywood resucitados con un twist “feminista”, todes se cuelgan de la teta del género. Hay toda una épica donde la causa del 80% de los males parece ser el patriarcado, un enemigo invisible y difícil de definir. Es la coartada perfecta para que salgan miles de fantasmas a luchar contra ese villano y ser aceptados en la tribu o mantener su kiosquito. Si querés seguir vigente y no sabés como, tirate alguna máxima al estilo “no hay nada más patriarcal que comer carne” y también siendo vegana vas a estar luchando contra el mal de los males.

¿Y qué creés que trae aparejado todo esto?

Estoy convencido de que el Poder asimiló estos movimientos (LGBTTIQ-HD4K y feminismo) la última década y los está utilizando. Quizás porque es el nuevo comodín para quedar bien o para disuadirnos de cosas más pesadas. En 30 años pasamos de ser considerados enfermos por la OMS a casarnos, adoptar y a tener como 100 géneros a disposición. Es otra de las cosas que me llama la atención… ¿Por qué los que nos aborrecían de golpe se nos hacen los amigos?

Creo que está desmedido este tema respecto de las otras urgencias que tenemos hace rato. Sí, hay misoginia, homo-transfobia, violaciones, y muchas luchas mejoraron tremendamente el panorama, que no se entienda que me opongo a todo esto.  Pero también hay gente muriendo de hambre, enferma, pueblos fumigados con glifosato, niños con malformaciones, etc. y para eso no hay pañuelos, bandera ni medios de comunicación inundados con el tema. Para mí hay una batalla más grande y silenciada que es soberanía vs. grandes capitales y las luchas de género hegemónicas nos están distrayendo de otras. No necesitamos más control metido en nuestra vida personal, necesitamos saber administrar el conflicto como sociedad, encontrar las verdaderas causas de la violencia, pero creo que interferiría con muchos intereses del poder. En tanto y en cuanto no haya justicia social ni se ataquen las causas reales de la violencia, va a seguir habiendo violencia de género (y de todo tipo). Dudo que sólo el machismo sea la causa. Por ejemplo, a las travas las hacen concha en las cárceles, eso es estructural, no lo resuelve ni una ni 10 leyes porque en las cárceles hacen concha a todo el mundo, el problema es otro.

Y habría que ver qué aborto gratuito se puede proporcionar si nos quedamos sin salud pública. Es importante que el Estado no te obligue a procrear ni a terminar en una clínica clandestina, pero también que no te obliguen a pagar una obra social de 10 lucas para no morirte de otra cosa en una guardia esperando. Un grupo de rugbiers caga a palos a una pareja de putos, ¿tendría que haber más policías por todos lados? ¿Más marchas LGBT? ¿Prohibimos el rugby? ¿Se puede anular por completo la pulsión de destrucción? ¿No es mejor saber defenderse uno mismo o estar en estado físico para salir rajando? De nuevo, son preguntas.

¿Cómo es la historia de “Puto Inadaptado”?

Puto Inadaptado nació hace exactamente 10 años, cuando me mudé solo. Estaba como el orto, sin un mango, venía de un año horrible, totalmente desordenado, gorda, hinchada y me encontré demasiado conmigo mismo. En esa época empezaba a salir mucho con un grupo de amigos e íbamos a boliches gay, fue mi primera época de salir muy seguido con un grupo de putos en el que me sentía cómodo, fue una especie de adolescencia. No había podido vivir mi adolescencia a pleno con mi sexualidad, porque hace 20 años en el conurbano era muy complicado. Entonces me encontré con un espacio personal que me permitía escucharme más y expresarme, y a la vez, mirando muy a la cara a un problema con la sociabilización, el sexo, las relaciones y el mundo material que influye mucho: la plata que ganás, tu cuerpo, tu confianza. Me encontré con una exposición constante a la maquinita de la seducción, no sólo en boliches sino en páginas de levante. Y me choqué con algo que me causó mucho rechazo del ámbito gay: hostilidad. Clasismo, histeria, desprecio, parecía como la suma de todas las enfermedades mentales. Un maltrato mutuo tremendo, complejos de inferioridad astronómicos, caras de ojete atroces, pedantería, perfiles en páginas de levante que decían cosas como “Si no podés pagarte un viaje a Europa conmigo ni me hables, me aburre la gente pobre de barrios como Flores o Caballito…” “mírate al espejo antes de hablarme…” Real todo esto.

Qué fuerte… segregación al palo… ¿Y cómo se hace entonces para sociabilizar?

Ahora a la distancia sé que en muchos boliches o apps de levante es así, pero en el ambiente gay hay un nivel de hostilidad mayor. Siendo puto casi no había (ni casi hay) lugares de sociabilización copados, para el heterosexual el mundo es el espacio. Pueden encontrar amigos para salir en cualquier lado, pueden levantar en la facultad o en el laburo, hablar de minas (o pibes) sin pensarlo, el mayor problema que tienen al tirarle onda a alguien es si le va a dar bola o no. Siendo puto se complica mucho más, por suerte cada vez es más fácil y hay menos necesidad de guetos. Se preguntarán si es tan necesario salir con putos, ir a bares de putos y toda la bola. Quizás para las nuevas generaciones no tanto pero medio que sí, tenés otros intereses en común, la promesa de la seducción es algo que moviliza mucho a la gente. Lo confirmé cuando salí con amigas a boliches gay y duraban muy poco porque se desmotivaban al toque al ver que nadie les daba bola. ¡Bienvenidas a mi mundo, hijas de puta! Para nosotros es así las 24hs del día. Así que sí, la sexualidad influye mucho a la hora de sociabilizar.

Puto inadaptado nace del odio y la frustración que me provocó este choque; a lo puto se le sumó lo cachivache, de ahí el nombre, no era sólo encontrar “lo gay” sino que sentía que no encajaba en ningún lado, ni con los heterosexuales ni con los trolos, era encontrar mi lugar. Me dije ¡no puede ser que ser puto sea esta mierda, con lo que me costó estar cómodo con amigos y salir a estos lugares ahora me encuentro con esto, yo debo estar mal! Y empecé a filmarme con una camarita pedorra y entrevistar a algunos amigos sobre lo que pensaban. Fue una necesidad catártica de reírme de todo el drama, y a la vez de encontrar algo más valioso y auténtico. Al principio fueron 4 capítulos que nadie puede ver ahora porque son tan malos que harían quedar a una novela de Cris Morena como alto arte. Dos años más tarde volví a grabar capítulos, pero con una linda cámara y un poco más de amor en la edición. Empecé a grabar a este grupito de amigos en juntadas, entrevisté a algunas personas y participaron otras actuando. Fue 1 año y medio que tuvo mucha llegada para lo que venía haciendo y muchos me incentivaban a seguir y se sentían identificados con lo que me pasaba. En el medio paré unos años porque estaba medio peleado con el arte y el proyecto estaba demasiado enfocado en criticar y no me cerraba eso. En 2017 volví decidido a hacerlo con todo y a desarrollar más la temática con el mismo concepto de base. Armé una escenografía, puesta de luces, gráfica animada, boceté guiones de capítulos y hablé con amigos actores. Se sumó un amigo con el que organizamos un par de fiestas y encuentros y en el último capítulo me ayudó a co-producir. Ahora va queriendo, saqué muy pocos capítulos en estos años porque soy una mostra desorganizada y la vida cotidiana absorbe mucho tiempo, pero la idea es armar un equipo de gente y aceitar el ritmo sin faltar a la honestidad artística, se dirá algo en la medida que haya algo que decir.

El laburo artístico que tienen tus producciones es notable, se ve que no sólo hay ganas de hacer, sino también conocimiento. ¿Qué pensás de toda la publicidad y la pauta que se viene haciendo en torno a la reivindicación de los derechos sobre la identidad sexual? ¿Suma, resta o qué te provoca?

Gracias (risas). Creo que sirvió en su momento sobre todo en los 2000 para que la gente común deje de tirarnos tanta mierda, ahora creo que es más pink washing que otra cosa. También es el mercado asimilando lo que hasta hace poco fue popular. El punk era auténtico, rebelde y contracultural, lo asimiló el mercado, se volvió moda y perdió la esencia. Estamos en la etapa en la que lo LGBT y el feminismo se vuelven mainstream y entran a la máquina de hacer chorizos. Leonor Silvestri (que la recomiendo mucho @leonorsilvestriok) habla de asimilacionismo y visibilizacionismo como algunas de las trampas de la hegemonía del género y coincido con ella en que hay que abandonar estos movimientos tomados por el poder y buscar una disidencia de la disidencia, y ahí se toca con Puto Inadaptado. No es auténtico lo que pase por el colador del poder, va a ser servil a otros intereses. Ashlee Simpson por el 2004 sacó un disco “medio punk”. Su esencia era completamente pop, conformista y de clase media burguesa, de punk sólo tenía el estilismo. Lo mismo está pasando con lo LGBT. Tenemos formas de arcoiris con brillantina, pero de moral capitalista heterosexual. Se habla de que lo queer permitiría escapar al modelo de familia, que es una base importante del capitalismo, y escapar de vivir para procrear, estar preso del trabajo, etc. Y que la nueva idea de lo LGBT es una reterritorialización (sic.) de esas personas que estaban al margen y ahora entran a la carrera de ratas.  Yo tengo mis dudas de que culear con medio mundo y vivir al día sea escapar de eso, pero habría que ver qué otras formas de vida y organización podemos inventar.

Volviendo a la discriminación, ¿creés que se da de manera unilateral hacia la comunidad lgbt, o la hay también entre los “propios”?

Habría que separar la discriminación típica del ser humano a lo distinto de la discriminación que baja impuesta por intereses de arriba. Y ahí desmenuzar por qué a algunos no les conviene incluir a ciertos tipos de personas o que las personas estén atomizadas o segmentadas. Como dije antes, creo que la violencia y la discriminación son transversales y están muy atravesadas por la clase. Las políticas parecen discriminar mucho más al que no tiene plata que al homosexual o trans. Si no tenés guita y estás enfermo te podés llegar a morir sin acceder a un medicamento, da igual tu identidad. Si sos trolo, pero tenés plata, te podés comprar un hijo nórdico como el de Flavio Mendoza y gestarlo en el útero de una mujer pobre, ningún problema. Habrá que ver también qué pasa en las provincias, y en otros países, por ahí es hora de mirar a otros lados y tirar un centro a los que lo están necesitando más. Y desde ya que dentro de los colectivos también hay discriminación, desde menospreciar al pasivo y femenino, al feo, al pobre, gordo. También ya hablé de la hostilidad dentro del colectivo, así que me callo.

Con relación a la pandemia y la cuarentena que aún atravesamos en la Argentina, ¿cómo hacés para seguir laburando?

Por suerte laburo en edición y postproducción, así que me las arreglo para laburar desde casa. Y en cuanto al laburo artístico también. Filmo todo yo, tengo un par de sets armados, luces, cámara, todo. Además, vivo con un amigo (el que está co-produciendo conmigo) y el tema de los gastos se amortigua, lo traigo a cuento porque estoy convencido de la importancia de armar comunidad, no sólo por los gastos, en estos tiempos de es un arma fundamental. Armar otras formas de organización, de familia y crear lazos. Él influyó mucho en mis posturas políticas y mi forma de leer lo que pasa, por eso es un todo integrado el pensar en este contexto.

¿Qué pensás de los estereotipos con relación al género?

Pienso que no están mal los estereotipos si son tomados bien, podríamos relajarnos y divertirnos con eso, ser más libres, hacer lo que se nos cante el culo sin definirnos tanto y reírnos de nosotros mismos. Incluso cuando aparecen 95 etiquetas nuevas de género.

¿Hacia dónde creés que vamos con todas estas discusiones y qué pensás que podemos hacer al respecto?

La veo oscurísima. Sí, están pasando cosas copadas como más conciencia sobre el abuso y la violación, la discriminación, el límite con la otra persona, el machismo y la xenofobia, pero es una parte. En la otra creo que estamos yendo a una especie de inquisición. Espero estar exagerando y quedar como un desquiciado en unos años y que no se cumpla lo que pienso. Está peligrando la presunción de inocencia con la burrada de “yo te creo hermana”, se está victimizando excesivamente a las mujeres y las disidencias, cualquier cosa que digas puede ser una ofensa, peligra el humor, que es un bien fundamental de la humanidad. Miedo al otro, al contacto (con la pandemia más todavía), al sexo, a la seducción, “no te metas”… en Canadá un hombre no puede hablarle a una mujer así nomás en la calle, olvídate si es menor, ahora los profes no quieren abrazar a sus alumnos por miedo a las denuncias de abuso… es como si al haber varios casos de robos todos tuviésemos que demostrar que no somos chorros y no prestar más cosas ni dejarlas en manos de nadie, es muy grave que estemos desconfiando de todo el mundo. En Suecia tengo entendido que si no hay un consentimiento explícito en el sexo te pueden acusar de violación, ya no basta con coger, antes tenés que decir “sí, quiero coger”; en un pueblo de Francia se prohibió la palabra “mademoiselle” –señorita-, porque dicen que discrimina a la mujer al revelar su estado civil; el piropo ahora en Argentina es una contravención, en un museo de Inglaterra sacaron un cuadro con ninfas porque cosifica a la mujer y puedo seguir… Todo esto es demagogia y represión, un nuevo moralismo que entorpece la solidaridad, la libre expresión y la libre relación entre las personas, una nueva ola de represión sexual pero como viene de “izquierda” se la están comiendo doblada. En el “mejor” de los casos se tratará de un Estado paternalista que quiere evitar el conflicto a toda costa, tratando de infantiles a sus ciudadanos o que quiere quedar bien con el progresismo.

Resulta inquietante pensar que el enemigo es tu vecino y no un director de una farmacéutica que impone precios desquiciados por un medicamento, gerentes de bancos que roban a mansalva o políticos que permiten que una minera contamine un lago entero.

De nuevo, pasan cosas a nivel género y no digo que haya que abandonar esas luchas pero sí detenerse y pensar quiénes están detrás, como se abordan, qué prioridades tenemos y quienes nos están cagando la vida. Tenemos que ser menos tribuneros, poder debatir y estudiar más en profundidad las cosas, basta de slogans y descalificaciones fáciles y basta de victimismo. Necesitamos cagarnos de risa, coger y amarnos, no buscar la ofensa en el compañero.

En Youtube, el canal Puto Inadaptado tiene joyitas como ésta: