TOBE: “Cualquier cosa puede ser punto de partida, pero lo primero es disfrutar de hacer música”

Mientras los tiempos se redefinen cuarentena y pandemia mediante, TOBE sigue trabajando con la música y nos cuenta de qué manera se articulan las voluntades para crear algo nuevo cada vez.

Por Azul Giménez.
Fotos: Sol Navedo / Arte: Ana Carucci.

Después de hacer música desde diversos ámbitos y bajo distintas formas, elegiste pasar al modo solista en esta etapa. ¿A qué se debió la decisión?

Era algo que tenia pendiente, se dió la oportunidad y acá estamos. Es un buen momento para ser solista. Va todo muy rápido y es bueno estar ágil. De todas formas, armamos una banda con Chowa, Eitan Abelson y Caro Forteza que suena espectacular. Hicimos un álbum con Ezequiel Spinelli que me tiene muy feliz. Colaboré con Liza Casullo, Lisandro Aristimuño, July Sky, Nacho de Andrés, Franky Richars y muchos más para ese álbum. Es decir… estoy trabajando con muchas personas que admiro al mismo tiempo. Ese es el potencial que tiene ser solista. Implica más esfuerzo, pero da más libertades.

En “Estamos todos locos”, adelanto de tu próxima producción, hablás sobre lo que nos hace particulares de una forma muy amena que, a la vez, recuerda a las melodías del rock argentino de los 60’s y 70’s mezcladas con los sonidos digitales de este tiempo. ¿A qué se debe que lo hayas elegido como muestra de lo que se viene?

Farsa tuvo tres adelantos: “Máquina suicida”, “Estamos todos locos” y “Naturaleza destructiva”. Creo que entre los tres pintan un buen retrato de un álbum que es, sin embargo, muy heterogéneo. Y aunque las canciones tengan energías muy disimiles, se unen en un diálogo permanente con la historia de la canción argentina y los cambios de paradigma que vivimos. Creo que está bastante claro de qué trata el disco una vez que lo escuchás entero. Cuál es la propuesta estética y qué lugar viene a ocupar. “Estamos todos locos” usa su suavidad para introducir una idea distópica. Puede ser la historia de terror al lado del fuego o una reflexión muy humana y comprensiva. Eso lo elige el que escucha. Para nosotros el trabajo de producción de la canción giró en torno a la palabra “Calidez”. Era necesario que te haga sentir en casa para que el tema funcione de una u otra forma.

¿Te cambia la perspectiva a la hora de componer solo respecto de lo que venías haciendo en conjunto? ¿Cuál o cuáles son las diferencias que notás entre las experiencias vividas?

Los procesos son diferentes, sin duda. Hace mucho que me propuse acelerar mi producción para acercar el momento de la composición al del lanzamiento. Siempre me pasó que las canciones me quedaban viejas a la hora de  presentarlas. Trabajando en grupo se hacía muy dificil ganarle a esos tiempos porque implicaba transformar métodos de producción muy arraigados, asi que recién ahora me estoy acercando a ese objetivo. Tengo pendientes muchos lanzamientos todavía que iré haciendo durante este año y estoy produciendo material nuevo que espero que a salga pronto y me permita ganar esa carrera.  

Hay otra faceta tuya en la que dedicás tiempo a componer música para series y películas. ¿Cómo vivís esa experiencia? ¿Cómo la describirías en relación con tu proyecto personal?

Esa relación cambió mucho desde que empecé a trabajar solo. Aunque son experiencias diferentes, cada vez estas dos caras están más cerca. Cuando trabajo para la obra de otro autor, el diálogo con esa persona o grupo de personas está por encima de todo, la construcción de esa narrativa, la observación de como va a influir cada detalle de la música en la pieza final. En mi proyecto personal la lógica y las narrativas las creo yo. Sin embargo, se estuvo dando que surgieron canciones o piezas para algunos trabajos que resuenan en mi lógica y en mi narrativa de tal forma que puedo incluirlas sin problema entre las de mi proyecto personal, lo que empieza a desdibujar esos límites. Estoy trabajando justamente en reversiones para lanzar desde “mi proyecto personal” de tres canciones que hice para Manual de supervivencia, serie de Victoria Galardi que se estrenará pronto y lanzaré también un track que hicimos en colaboración con Em3ge para Temporada de caza, película de Natalia Garagiola que se puede ver en Netflix. 

¿Qué es lo que te inspira para crear? ¿Tenés un método? ¿Cómo llevás el proceso creativo?

Cualquier cosa puede ser punto de partida, pero lo primero es disfrutar de hacer música. Incluso de la parte más dura del trabajo. Yo grabo ideas todo el tiempo y las voy organizando y mejorando. Cada idea va tomando su camino, algunas quizás se conviertan en canciones y sean grabadas mientras que otras, probablemente, no tengan tanta suerte. Transformar ese primer esbozo en la pieza que forma parte de un álbum o una película, implica mucho trabajo. Muchas horas de estar pensando en eso y muchas de dejarlo decantar. En Farsa, cuando tuve los demos de las canciones seleccionadas suficientemente avanzados para saber lo que quería, se los pasé a Ezequiel Spinelli que hizo un trabajo de producción impecable. Entendió perfecto lo que necesitaba y lo hizo mejor de lo que me podía imaginar. Abrir el material a otras personas es muy enriquecedor y ayuda mucho a entender qué es indispensable y qué esta de más pero hace falta poder delegar, escuchar y remover las ideas para que valga la pena.

Y en medio de este contexto, ¿cómo sigue tu carrera y cómo pensás tus proyectos?

El 3 de abril salió FARSA. Con la cuarentena quedó pendiente la presentación oficial del disco. Hay que ver cómo se reforma la actividad musical en los meses que siguen… mientras tanto estoy produciendo música nueva y tengo varios lanzamientos pendientes que no voy a hacer esperar.

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