Una nueva Argentina… ¿es posible?

Algunas propuestas concretas en base a la actualización de un Proyecto Nacional alternativo al sistema productivo y financiero actual, que amenaza con una constante decadencia y degradación política en nuestro país.

Por Pablo Cabo.

En el marco del ejercicio del pensamiento crítico y el disenso como método, nos proponemos ofrecer algunas propuestas referidas a los grandes ejes políticos de nuestro tiempo. Entendemos la apertura de estos debates como un ejercicio de ciudadanía y formación política para una Nueva Argentina que deje atrás los debates superficiales y distractivos que se observan en los grandes medios de comunicación. Y como también entendemos que la Argentina la hacemos entre todos, la invitación a sumar miradas y ampliar las dimensiones del proyecto son todas bienvenidas.

Sistema de desgobierno

Por empezar, necesitamos discutir el actual sistema de gobierno mediante un debate popular, para generar un cambio en el esquema representativo. Y para ello, retomar algunas bases ya ensayadas, pero violentamente interrumpidas en nuestro país es clave, ya que fueron diseñadas según alcances y carencias de un territorio en particular, en disputa con un mundo concreto que hoy sigue pujando hacia el mismo lugar. La propuesta es construir un sistema de gobierno basado en la democracia directa con promoción del Nacionalismo Cultural, tomando como base el Modelo Argentino del Proyecto Nacional de 1974, priorizando los intereses nacionales y los valores de nuestra cultura.

El actual sistema legal argentino supone derechos y obligaciones que solo aumentan las injusticias sociales y siempre favorecen a los sectores de mayor poder, debido a que se trata de la aplicación de leyes que mantienen el actual sistema político liberal decadente, con agrupaciones políticas que son servidoras de los intereses del capitalismo global y sus derivados como el actual proceso financiero, político y económico que atravesamos.

Esto se refleja en el hecho de que muchos funcionarios son familiares de los gobernantes con enormes salarios, y esto se da por la falta de un control local, donde se vuelva a ver a la función pública como un servicio y no un lugar donde servirse de los recursos del Estado. Para poder transformar esto, promovemos crear un cuarto poder que se organice y decida en el ámbito comunal/local, en forma de autogobierno, donde “lo que piensa la gente” sea realmente tomado en cuenta y no usado solamente como zócalo de noticias tendenciosas e inconducentes.

Producción, industria, trabajo

Como toda solución duradera depende de un diagnóstico certero, se requiere revisar cómo se genera y distribuye la riqueza en la Argentina. Partiendo del hecho de que toda la población podría vivir muy por encima del nivel de vida que actualmente nos ofrece este sistema privatista de los bienes comunes, se hace urgente una revisión progresiva del uso de la tierra, los bosques, los cursos y reservorios de agua en favor de las futuras generaciones. Pensar en la nacionalización de empresas estratégicas del sector energético y minero es un paso clave a la hora de organizar el sector productivo de forma integral.

Pero retomando el recorrido histórico, transcribimos el artículo 40 de la Constitución Nacional sancionada en 1949, que evidencia el problema de fondo que hoy padecemos:

“Art. 40 – La organización de la riqueza y su explotación tienen por fin el bienestar del pueblo, dentro de un orden económico conforme a los principios de la justicia social. El Estado, mediante una ley, podrá intervenir en la economía y monopolizar determinada actividad, en salvaguardia de los intereses generales y dentro de los límites fijados por los derechos fundamentales asegurados en esta Constitución. Salvo la importación y exportación, que estarán a cargo del Estado, de acuerdo con las limitaciones y el régimen que se determine por ley, toda actividad económica se organizará conforme a la libre iniciativa privada, siempre que no tenga por fin ostensible o encubierto dominar los mercados nacionales, eliminar la competencia o aumentar usurariamente los beneficios.

Los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas, y las demás fuentes naturales de energía, con excepción de los vegetales, son propiedad imprescriptibles e inalienables de la Nación, con la correspondiente participación en su producto que se convendrá con las provincias.

Los servicios públicos pertenecen originariamente al Estado, y bajo ningún concepto podrán ser enajenados o concedidos para su explotación. Los que se hallaran en poder de particulares serán transferidos al Estado, mediante compra o expropiación con indemnización previa, cuando una ley nacional lo determine.

El precio por la expropiación de empresas concesionarios de servicios públicos será el del costo de origen de los bienes afectados a la explotación, menos las sumas que se hubieren amortizado durante el lapso cumplido desde el otorgamiento de la concesión y los excedentes sobre una ganancia razonable que serán considerados también como reintegración del capital invertido.”

Teniendo en cuenta que la promesa de la tecnología tenía que ver con ayudar al hombre a trabajar menos o a potenciar su creatividad, y que lo que viene ocurriendo es exactamente lo contrario, necesitamos debatir con la comunidad científica sobre los objetivos reales del avance técnico para la posmodernidad. Formar equipos de trabajo multidisciplinario para pensar y diagramar esquemas productivos más justos es una invitación que queda abierta para quienes deseen tomarla.

La salud como bien social

Claramente la Argentina ya no es la que pensó Ramón Carrillo cuando, siendo el primer ministro de Salud de la Nación, propuso y puso en marcha un plan integral donde la salud era social y no simplemente biológica, ya que se tomaba en cuenta la condición de vida de los argentinos, la estructura en la que habitaban y la distribución demográfica, entre varios otros factores, para saber a ciencia cierta qué carencias había que suplir para asegurar a la población el acceso a la salud real, que no es lo mismo que tener la puerta del hospital abierta y nada más. Pero no sólo ha cambiado esa concepción de la salud, sino que estamos sufriendo hace casi 30 años un modelo venenodependiente que hace estragos con la salud de millones de nosotros, que consumimos el veneno del agronegocio cada día sin que eso le mueva un pelo al gobierno.

Asimismo, reconocemos en la desvinculación de hombres y mujeres con la producción de los alimentos que consumen, lo cual implica un factor fundamental para la dependencia. La propuesta es retomar la relación con la tierra y el autoabastecimiento (alimento y medicina), revalorizando el saber de nuestros abuelos y el apego al trabajo manual y en comunidad. La organización sanitaria de los pueblos deberá surgir de las necesidades de cada comunidad y de cada región.

Es bueno recordar estas palabras del Doctor Carrillo cuando nos dice que “frente a las enfermedades que genera la miseria, frente a la tristeza, la angustia y el infortunio social de los pueblos, los microbios, como causas de enfermedad, son unas pobres causas”.

La rosca eterna de la deuda

Para poder liberarnos del yugo esclavista por excelencia, debemos comenzar por revisar el origen de cada centavo de la deuda y buscar a los responsables por ella. Una investigación seria y comprometida debiera ser el reclamo de todos los argentinos, más allá de las ideologías. Y luego, apuntar a la construcción de un sistema financiero dirigido y ejecutado por el pueblo, con las características de no acumulación por interés financiero simple o compuesto. Actualización de las propuestas económicas de Silvio Gessell sobre libre tierra y libre moneda, que recomendamos su lectura, generación del acceso a la tierra en base a la necesidad de la vida familiar y de la comunidad, y generación de créditos mutuos sin interés en favor de las economías regionales y locales. También se deben fomentar las ferias y la producción local, con sistemas de intercambio local y promoción de las artesanías y el trabajo como herramienta de re-humanización.

Agricultura, ganadería y pesca, del dicho al hecho

Para recuperar la salud de nuestros cuerpos y territorios, es necesario promover un enfoque biodinámico y permacultural del manejo de los campos y ecosistemas, fomentando del Pastoreo Racional Intensivo del ganado vacuno para regeneración de pasturas y de ganado de ovinos, para la recuperación de la vegetación en la estepa patagónica. Este sistema, también conocido como Pastoreo Voisin, está pensado para la regeneración de suelos de forma natural con bosteo por sectores y luego descanso de la pradera. También es necesaria la implementación de una agricultura regenerativa, con reforestación y uso racional de suelos.

Y pensando en lo cotidiano, la instalación de Viveros Forestales y Frutales en cada Municipio o Comuna, con la finalidad de incorporar, mantener y promover espacios permanentes con especies nativas y/o exóticas al área urbana y rural en plazas, veredas, parques, corredores biológicos y arroyos. A su vez, si los integramos con el sistema escolar, a través de prácticas curriculares durante todo el año, se asegura la formación en la temática, como así también la producción local para autoabastecimiento de abonos orgánicos, leñas, maderas, cañas, frutas, plantas, estacas y semillas.

Por otra parte, realizar una revisión de los permisos de pesca en Mar Argentino y fomentar la pesca artesanal en toda la Costa Atlántica, así como el fomento de reservorios y cría de peces que acompañen el rediseño del paisaje rural muchas veces transformado en una pampa silenciosa, debido al esquema de monocultivos e insumos como los agrotóxicos para controlar plagas o yuyos completa el esquema productivo.

A su vez, se debe desmotivar el uso de semillas transgénicas y los insumos que suponen toxicidades en el ecosistema mediante impuestos y re-educación agraria y filosófico-poítica. La propuesta es crear alimentos de calidad para nuestro país y para el mundo, dadas nuestras excepcionales condiciones naturales. 

Y todo esto porque las producciones variadas y en pequeñas escalas, con repoblamiento territorial, generan grandes cantidades de fuentes de trabajo. Pequeños y medianos productores deben estar amparados y promovidos para generar una producción de calidad y diversidad de alimentos para el propio pueblo, con la debida planificación de la exportación de los excedentes. Se deben buscar políticas de integración regional productiva, con acuerdos que potencien nuestras producciones ante un mundo que demanda alimentos de alta calidad.

Y si a esto lo acompañamos con el desarrollo de políticas de vuelta al campo y ruralización, con promoción, capacitación, asistencia técnica, créditos a largo plazo y bajo interés, para grupos, familias, mutuales o cooperativas que estén dispuestas a colonizar espacios de territorio adecuados o recuperarlos. Recomendamos revisar el material de Jorge Rulli al respecto para profundizar sobre las distintas circunstancias que han desencadenado en el desastre que padecemos actualmente.

Volver a las aguas…

Para reconstruir una flota comercial, fortalecer una flota militar que permita el patrullaje y control de la depredación pesquera y petrolera en el Mar Argentino, la tarea es la de recuperar los astilleros nacionales y privados. Recomendamos escuchar al ingeniero Ángel Cadelli sobre el tema.

… y a los caminos y los pueblos

Con la reinstalación de talleres ferroviarios que reactiven este sector de vital importancia para la producción, el turismo y la industria. Los ferrocarriles son una forma de promover el arraigo de familias rurales, de recuperar pueblos abandonados por el modelo de conurbanización de la población en las grandes ciudades. Lograr radicar colonias rurales con las vías ferroviarias como mecanismo de red de interconexión interprovincial y con redes de puertos nacionales no es imposible en un país lleno de rieles en desuso.

Minería, el recurso que debemos reaprender a administrar

Litio, Oro y minería metalífera precisan actualizarse y pasar a utilizar tecnologías apropiadas que puedan dejar a las próximas generaciones los glaciares y cursos de agua en perfectas condiciones, sin el uso de cianuro y diques de cola. Respecto al litio y los otros minerales, se deben integrar a la industria para no solo exportar el mineral, sino para poder iniciar un proceso de industrialización. En articulación con los países hermanos de Bolivia y Chile, que forman con nosotros el triángulo con la mayor reserva de litio de todo el planeta, podemos articular en la industrialización de este mineral para radicar fábricas de baterías y realizar la exportación de manera conjunta, logrando una política regional de este recurso.

Sobre la educación, el porvenir

Clave es brindar un acceso a educación adecuada para los niños con talento que no se encuadran en el sistema educativo oficial y terminan siendo, en muchos casos, mal estimulados en sus capacidades, generando distintos problemas en el sujeto que no ha sido debidamente acompañado en su etapa de formación inicial. También se debe realizar un replanteo de la educación, basado en el método ya abandonado por muchos países de “psicogénesis” y “adivinanzas” de las palabras, para volver a la educación básica de excelencia en la que los niños en primer grado ya podían leer y escribir sin problemas y sin errores. Es decir, recuperar el rol de la enseñanza y no quitarles a los niños la posibilidad de ejercitar la conciencia fonológica. Esto en base a los indicadores que muestran fracasos de tal magnitud que en los ingresos universitarios se plantean talleres de comprensión de textos, debido al bajo nivel educativo primario y secundario.

Y para los adultos (mayores de 18 años) oficios y saberes, recuperar el ámbito educativo como herramienta de transformación social. Todos tenemos amplias posibilidades para ser protagonistas de la vida en comunidad. La propuesta es realizar desarrollos fundamentalmente prácticos, de no menos de un 70 % de tiempo dedicado a actividades productivas concretas: talleres agropecuarios, forestales, carpintería, herrería, uso del cuero animal, mecánica, electricidad, construcción ecológica, plomería y sistemas de captación y distribución del agua de lluvia, energías alternativas.

Y todo esto, dentro del mundo…

Por último, y recordando que estas propuestas están sujetas a revisión y recogerán todo aporte que las enriquezca, creemos necesaria la reactivación del proyecto Ibero-americano como forma de alianza política, económica y cultural. Si se favorece el intercambio de saberes, las alianzas de defensa común y el impulso a las exportaciones de alimentos de calidad, junto con la generación de políticas de descolonización y recuperación de territorios ocupados por Francia e Inglaterra, a saber: Islas Malvinas, Guayana Francesa y Peñón de Gibraltar, consideramos realizable en el mediano plazo un esquema integrador de nuestra región que nos permita a los argentinos volver a vivir como nos merecemos: con justicia, con salud, con trabajo y con soberanía. Recomendamos, para cerrar, lo que explica Marcelo Gullo en su libro La Insubordinación Fundante, donde se detalla el proceso de colonización de toda esta región.

Porque si nos ponemos de acuerdo en cómo queremos vivir, entonces no será tan difícil que encontremos la manera de llevarlo a cabo. El punto es empezar con las cartas sobre la mesa, para poder volver a barajar.

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